lunes, 3 de julio de 2017

Ensayo

La evolución de los personajes en La Visita de la Vieja Dama y su relación con la tragedia griega

El grotesco es, probablemente, la corriente artística que mejor representa a la especie y naturaleza humana, a pesar de haber aparecido específicamente en el siglo de las máquinas y la pérdida de un Dios bíblico, porque retrata a los seres humanos como ambiguos y grises, no  como completamente buenos ni completamente malos. Esta corriente, por lo tanto, se basa en las características más salvajes, carnales e inmorales del humano, contrarrestándolas con la existencia de un mundo supuestamente civilizado y tecnológico, y creando así situaciones desconcertantes, desagradables, confusas y, justamente, grotescas, que generan un estado de desestabilización en los espectadores.

Por estas razones, se puede encontrar un relativo paralelismo con las tragedias griegas, aunque la manera de expresar la desdicha humana en cada caso sea distinta y hasta opuesta, ya que ambas tratan la ambigüedad humana. Estas ideas van a ser desarrolladas a continuación.

Para empezar, se va a comparar al “héroe”, que en esta obra podría considerarse Alfred Ill. La evolución de este personaje es, en cierta manera, opuesta a la evolución del héroe griego, que comienza siendo un personaje bueno pero que luego de volverse héroe se suele volver cruel y cínico, como Jasón. En el caso de Alfred, pasa de ser un personaje falso a uno honesto, dado que él tenía puesta una máscara de ciudadano modelo (que luego, junto con la del pueblo/coro, se exacerba cuando aparece Claire Zachanassian, para seducirla y conseguir sus millones), adorado por el pueblo al principio de la obra, y que se destruye cuando sus crímenes salen a la luz, convirtiéndolo en un personaje confundido y odiado, que termina aceptando su muerte y siendo despersonalizado por el pueblo a tal punto que éste lo termina viendo como si siempre hubiera sido un salvaje criminal.

En el proceso de pérdida de su máscara, Ill intenta luchar contra el destino que Claire le impuso, por ejemplo, cuando en el segundo acto intenta hablar con el Policía, el Alcalde y el Pastor. Luego, en el tercer acto, lo acepta y se resigna a su muerte.
“Es una verdadera lástima, Así pierde la oportunidad de lavar su culpa y convertirse en un hombre medianamente decente. Aunque supongo que eso sería mucho pedirle”.
(El Alcalde a Ill antes de su asesinato, ofreciéndole que se suicide)
A su vez, los personajes del pueblo de Güllen, también llamados El Pueblo, en su total masificación, tienen un cambio rotundo en su pensamiento sobre la situación y, por lo tanto, en su moral. Aunque el cambio es más complejo y confuso que solo eso, ya que los personajes no se vuelven malos, sino que se pierden en el morboso juego creado por Claire hasta el punto que terminan creyendo que lo que hacen está bien, es justo y completamente justificable, cuando en realidad es claro que fueron cegados por el dinero y el prospecto de riqueza, perdiendo todo concepto del bien y el mal, (típico tema del grotesco).
Para más, este pueblo tan cegado, masificado, nublado por la avaricia y animalizado, se convierte al final de la obra en el coro, que, en contraste con el griego, formado por sabios e iluminados que tienen una mirada totalmente crítica de los acontecimientos, pueden guiar al héroe con claridad y criterio, y no intervienen en los hechos, está totalmente dormido y tiene una mirada nublada, por lo que parece ser un grupo de máquinas/bestias convertidas en un solo ente que no puede distinguir entre la justicia y la manipulación de los hechos, además de ser quien interviene en el desenlace, al asesinar a Ill. Esta situación ocurre gradualmente pero se vuelve más fuerte al final de la obra, aunque la idea de “pueblo como masa” esté presente desde el principio (los personajes nunca tienen nombre, sino profesión), y se puede ver claramente en momentos como la muerte de Ill y en su intento fallido de escapar de la ciudad.
Finalmente, todo revuelve sobre un concepto que es la clave en esta obra: la máscara social. La única persona que carece de una es Claire, ya que el dinero la convierte en un Dios, y Dios no necesita una máscara. El conflicto empieza con la ruptura de la máscara de Ill, y continúa con la construcción de la máscara del pueblo, que dice que apoya a Ill y que nunca se pondría en su contra al mismo tiempo que especula con su muerte.
“(Los güllenses se agolpan alrededor de Ill), El alcalde: ya es la hora. Suba al tren”
(El Pueblo impidiéndole huir a Ill mientras lo despide e incita a tomar el tren)
En conclusión, las relaciones existentes entre el grotesco y la tragedia griega son que en ambos aparecen situaciones de miseria humana y crisis, que se deben resolver de alguna forma. Pero mientras que en la tragedia entra en juego el concepto de venganza y destino, el grotesco los resuelve con situaciones que en vez de dramáticas son tragicómicas, y que se conectan directamente con la desmoralización, crueldad y violencia; características que, aunque el humano trate de ocultar, son parte de él y terminan saliendo a la luz.

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